La Intendencia de Montevideo (IM) comienza a prepararse tras la posibilidad de impactos climáticos que se desarrollen tras la llegada del fenómeno de El Niño.
Frente a una emergencia la IM, en colaboración con los ocho municipios del departamento, planea realizar un relevamiento en zonas de inundación. Por lo que se propone desarrollar una estrategia que prioriza la prevención, la coordinación institucional y la capacidad de respuesta ante posibles eventos de lluvias intensas.
En ese sentido, de acuerdo con los pronósticos internacionales e información proporcionada por organismos nacionales, noviembre y diciembre de este año, así como abril del próximo, aparecen como períodos en los que podrían registrarse impactos relevantes.
Se prevé que uno de los principales riesgos identificados es el exceso hídrico, tanto por eventos de lluvias intensas en períodos cortos como por acumulados importantes. Esta preparación contempla especialmente el drenaje de la ciudad, los cursos de agua, la gestión de los residuos y los lugares potencialmente inundables.
En particular se contempla zonas del territorio como las cuencas de Miguelete y Manga, donde las condiciones de inundación pueden combinarse con situaciones de precariedad habitacional y generar mayores impactos. En este marco, se abordará una estrategia donde la IM trabajará con cada uno de los municipios para desarrollar redes de coordinación que permitan fortalecer la respuesta ante eventuales emergencias.
Se espera trabajar con recursos específicos como el retiro de arbolado que haya cumplido su ciclo y una reserva de más de 40 millones de pesos destinada a disponer de cuadrillas para responder ante la eventual caída de ramas o árboles.
